En la biblioteca se generan experiencias creativas y mágicas.
Ayer, junto a Tío Boris, estudiantes de diversos cursos se unieron para dar vida a conejitos rebotines diseñados por ellos mismos.
La invitación fue abierta, permitiendo que todos disfrutaran de esta actividad.
Es fundamental que la biblioteca sea un espacio lleno de creatividad, historias y aprendizajes compartidos.










