En una jornada liderada por el Centro Terapéutico Lilen-Coronel, nuestro equipo fortaleció su compromiso con el acompañamiento emocional desde una perspectiva empática y respetuosa.
En una jornada liderada por el Centro Terapéutico Lilen-Coronel, nuestro equipo fortaleció su compromiso con el acompañamiento emocional desde una perspectiva empática y respetuosa.
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Como parte de la segunda sesión de la Capacitación Ley TEA, nuestro equipo vivió una enriquecedora experiencia formativa enfocada en la regulación emocional, tanto en estudiantes como en quienes los acompañamos día a día.
Gracias al valioso apoyo del Centro Terapéutico Lilen-Coronel, y bajo la guía de las profesionales Susana Ruiz (fonoaudióloga), Daniela Santander (psicóloga) y Constanza Ramírez (terapeuta ocupacional), exploramos estrategias concretas para generar entornos educativos más inclusivos, seguros y empáticos.
Entre las actividades destacadas, se trabajó la respiración consciente “4-7-8” para enfrentar momentos de tensión, se vivió una experiencia sensorial a través de los cinco sentidos y se compartieron historias personalizadas como recurso para ayudar a niñas y niños a identificar y expresar sus emociones. Además, se presentó una variedad de objetos de autorregulación, como fidget toys, botellas de la calma y globos sensoriales, finalizando con ejercicios prácticos para abordar desregulaciones emocionales en distintos escenarios.
Uno de los puntos centrales fue el llamado a evitar prácticas inadecuadas como gritar o generar temor, ya que estas acciones sólo aumentan la desregulación emocional.
La clave, como se recalcó, está en observar, acompañar y ofrecer herramientas ajustadas a las necesidades de cada estudiante, desde el respeto, la contención afectiva y el compromiso con una educación verdaderamente inclusiva.










